Nacionales

Sin subsidio, riesgo de crisis en el transporte de larga distancia

colectivos-larga-distanc

LO MÁS IMPORTANTE

  • Desde enero, la Nación retiró aportes de $ 100 millones al mes.
  • Transporte ofrece subvenciones para una reconversión.
  • Empresas alertan de que no podrán pagar sueldos.
  • Y se dispararán conflictos.

La difícil situación de la empresa Plusultra 
Mercobus es la punta del iceberg de una crisis en el transporte de larga distancia y que tiene como principal causa la decisión del Gobierno nacional de eliminar totalmente los subsidios para ese sector. Eso dicen las empresas. En diciembre, el sistema de transporte de larga distancia, conformado por 4.500 ómnibus y por 18 mil empleados, recibió el último subsidio, de unos 100 millones de pesos al mes, lo que implicó un promedio de 22 mil pesos mensuales por unidad.

La quita de esos aportes destinados a pagar sueldos, que representan el 53 por ciento del costo del servicio, disparó en los últimos cinco meses el atraso con los salarios en varias empresas, y generó paros en compañías como Andesmar y General Urquiza y otras empresas del sur del país.

La decisión del ministro de Transporte, Guillermo Dietrich, se enmarca dentro de una política de reducción global de subsidios para achicar el gasto público.

Pero, para los empresarios del transporte de larga distancia también está vinculada a la determinación que atribuyen a la Nación de abrir el juego a las líneas aerocomerciales de la mano del ingreso de las low cost para vuelos de cabotaje e internacionales.

Por ahora, ninguna empezó a volar. A las rutas aéreas ya adjudicadas se sumará, en julio próximo, una nueva audiencia, en la que el Gobierno espera que al menos 14 empresas pidan rutas aéreas.

Según fuentes oficiales, entre esas compañías podría estar el grupo de transporte por colectivos Flecha Bus, el mayor del país, propiedad de los hermanos Guillermo y Raúl Derudder, entrerrianos que crecieron con fuerte apoyo político durante el menemismo.

Grupo Flecha Bus está integrado por más de 30 marcas con más de mil unidades: Chevalier, Gral. Urquiza, Veloz del Norte, Sierras de Córdoba, Zenit, TUS, Coata y Encon, entre las principales.

Los otros jugadores del sistema de larga distancia son Grupo Vía Bariloche (concesionario del Cerro Catedral) y Grupo Plaza, de los hermanos Claudio y Mario Cirigliano, holding que fue apadrinado por el kirchnerismo hasta la tragedia de Once (es el único grupo colectivero que operaba también trenes), cuando Cristina Fernández les quitó la concesión de Trenes de Buenos Aires (TBA).

Desde que asumió Mauricio Macri, el Grupo Plaza, que está concursado, empezó a desprenderse de varias empresas, entre ellas Plusultra Mercobus, pero esa venta se frustró.

Con los principales grupos empresarios, Dietrich está discutiendo una reconversión del transporte de larga distancia. “El transporte de larga distancia será distinto del que existe actualmente”, dice el funcionario, para quien en Argentina comenzará a usarse más el avión.

Los empresarios del transporte admiten que en algunos casos puede haber viajes aéreos más baratos que los del colectivo y señalan que muchas de las líneas que se aprestan a volar ofertan precios como una estrategia de marketing que no se condice con la realidad.

Acostumbrados a recibir subsidios desde hace más de una década, afirman que sin esos aportes no les cierra la ecuación económica. Aseguran que desde hace meses están trabajando a pérdida.

Alertan sobre que este mes, en que los sueldos vienen con medio aguinaldo y el aumento acordado en las paritarias, pagar salarios será más difícil, lo que disparará conflictos.

En la Celadi, la cámara empresarial del sector, su titular, Mario Verdeguer, dice que la reestructuración que se plantea sin subsidios implicará adecuar la oferta a la demanda (no prestar servicios los días con escasos pasajeros) y modificar el convenio laboral para que en viajes de ocho horas, por caso, haya un solo conductor.

Dice que eso implicará perder cinco mil empleos.

La bomba

Plusultra Mercobus es una empresa que nació en Córdoba y por eso sus choferes están afiliados al gremio local de Aoita. Tras un accidente en Misiones, el gobierno kirchnerista le retiró la concesión y se la otorgó al Grupo Plaza (Cirigliano), que compró la compañía.

Cuando Macri asumió, Grupo Plaza empezó a desprenderse de empresas e intentó, con autorización judicial, que Plusultra fuera gerenciada por otros empresarios, los que finalmente desistieron de comprarla. Plusultra tiene 440 empleados, de los cuales 250 son choferes de larga distancia y 190, de interurbanos de Córdoba.

El secretario de Transporte de la Provincia, Gabriel Bermúdez, dijo que Córdoba tiene otros operadores para absorber los servicios interurbanos y empleados de Plusultra, pero no lo quiere efectivizar hasta que la Nación no haga lo propio, como prometió.

Bermúdez expresó su preocupación de que el conflicto estalle en Córdoba, donde Aoita podría decretar un paro provincial si Plusultra, que está inactiva desde hace 20 días, no asegura la fuente laboral de sus 440 empleados.

Subir