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Sostener al transporte público

El transporte público es uno de los ejes claves en el lento regreso a la “nueva normalidad” a medida que la cuarentena se flexibiliza. Desde la Subsecretaría de Transporte de la Nación adelantaron que para el segundo cuatrimestre ya en marcha se renovarán los $6.500 millones del fondo compensador, pero con un cambio: se
incorporarán a los colectivos con recorridos de más de 60 kilómetros que no recibían recursos. Es decir, es el mismo monto que entre enero y abril, pero con más “invitados”. Mientras tanto, no hay colectivos en Córdoba (desde el viernes), en Rosario y Santa Fe por un paro de la UTA.

Además, fuentes de esa cartera indicaron a LA NACION que se analiza la instrumentación de un fondo de emergencia que viene reclamando la Federación Argentina de Transportadores por Automotor de Pasajeros (Fatap) para compensar la caída de caja durante el aislamiento obligatorio. Habría un anuncio en ese sentido en los próximos días.

Gustavo Mira, dirigente de Fatap, explicó a este medio que a raíz del aislamiento obligatorio la recaudación es -con diferencias de más/menos cinco por ciento en distintas ciudades- el 10% de lo que era (incluso se llegó a ese nivel con la suba de cantidad de pasajeros de la última semana) y la frecuencia está entre 40% y 50% de la normal.

“El fondo de emergencia que reclamamos es para subsanar la falta de recaudación -agregó-. Los gastos bajaron sólo el 10% básicamente por menos uso de gasoil y menos mantenimiento por menor cantidad de unidades en la calle. Tenemos un desfasaje de 50% de caja”.

Por parte de las autoridades hay insistencia de que el transporte público puede convertirse en un foco de contagio por lo que debería ser usado lo menos posible y buscar alternativas. Uno de los problemas es que en la mayoría de las grandes ciudades las frecuencias bajaron porque los ingresos no cubren el boleto, pero la utilización fue creciendo: ahora hay menos unidades y más gente.

Al freno por seis meses de la suba de boletos en la región metropolitana dispuesto por la Nación en diciembre -al que adhirieron después la mayoría de las jurisdicciones- se agregó la crisis derivada de la pandemia. Así, el sistema requiere de más ayuda y los Estados tienen menos recursos.

La gestión de Mario Meoni en Transporte decidió, este año, destinar $6500 millones por 120 días al transporte público urbano e interurbano a través de la reactivación del Fondo Compensatorio de Subsidios creado durante la administración anterior . La medida apuntó a que en las provincias se congelara también el precio del boleto. De
hecho, para recibir recursos los gobernadores debían adherir a la resolución nacional.

Desde enero de 2019 la Nación dejó de subsidiar al transporte por eso se creó el Fondo Compensador; en todo este período las Provincias y algunos municipios (en la mayor parte de las ciudades el servicio depende de ese nivel) deben aportar recursos. Una clave es que esos fondos se mantuvieron prácticamente congelados este año respecto a 2020 por lo que cada vez cubren menos.

En el caso de los interurbanos, en todo el país están funcionando con frecuencia mínima y los de larga distancia -que no reciben nada de subsidios- directamente están paralizados desde el 20 de marzo. Como ya publicó LA NACION, por mes el déficit que estima la cámara que los agrupa ronda los $300 millones por lo que pidió
que se declarara la emergencia.

Meoni mantuvo teleconferencias con todos los gobernadores del país a quienes les ratificó la continuidad del Fondo Compensador y se analizaron “futuras acciones para prevenir la expansión de contagios en el transporte”.

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