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Con subsidios en sube y baja, paritaria de UTA será decisiva

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Las tres empresas capitalinas recibieron en 2017 un 43,9% más de subsidios, pero al mismo tiempo les aumentó un 60% el gasoil. Choferes discutirán salarios desde abril. Incertidumbre sobre quién asumirá ese costo.

Proceso odioso y reiterativo, pero inevitable: junto con la apertura de nuevas negociaciones paritarias en gremios involucrados en la prestación de servicios públicos, se reactiva también la expectativa respecto de qué pasará con las tarifas de esos sectores.

En ese renglón, un caso aparte es el transporte urbano, por dos motivos: el actual acuerdo paritario vence dentro de 15 días; y el esquema salarial del sector tiene la particularidad de que en una alta proporción (en Córdoba es del 70 por ciento) se cubre con subsidios aportados por la Nación.

Vale decir que la ecuación salarios/subsidios/tarifa compone un paquete que va indefectiblemente anudado.

¿Cuál es el panorama hoy? Después de un amague en 2016 para reducir fuerte las partidas de subsidios, el Gobierno dio marcha atrás y sólo usó la tijera en el ámbito de Buenos Aires.

En Córdoba, las remesas de aportes estuvieron lejos de decaer. Todo lo contrario. En el primer bimestre de este año, las tres prestatarias locales (Coniferal, Ersa y Autobuses Córdoba) recibieron aportes del Sistau –el principal subsidio nacional– por 31,8 millones de pesos, que implicaron un suba del 43,9 por ciento en relación a los 22 millones percibidos en igual período de 2016.

Las perspectivas para lo que viene son inciertas. A fines de febrero, se conoció que el Gobierno nacional iba a implementar una suba del 50 por ciento en el transporte en el área metropolitana, pero luego dio marcha atrás.

La duda es qué pasará cuando las fichas se empiecen a mover de nuevo. La paritaria de UTA (choferes) suele resolverse entre mayo y junio, pero por lo general con pagos retroactivos al 1° de abril, por lo cual las empresas quieren de antemano certezas sobre cómo calzarán esos costos.

Por ejemplo, suponiendo que los choferes acuerden una mejora salarial del 20 por ciento, en Córdoba eso tendría una implicancia –si el aumento no es cubierto con más subsidios nacionales– de 2,50 pesos más, sobre la actual tarifa de 12,50 pesos.

En las paritarias del sector, las empresas han sido relegadas paulatinamente a un rol secundario. Como es la Nación quien asume la mayor parte del incremento en costos laborales, son directamente los funcionarios del Gobierno quienes negocian con los gremios de choferes.

Las especulaciones apuntan a que en un año electoral clave, no resultaría razonable un “sinceramiento” de costos en el sistema, para reducir la proporción de subsidios.

Pero igual hay algunas señales de alerta que los empresarios del sector se encargan de hacer notar.

Un operador local comentó a este diario que desde el 1° de enero pasado, la Nación decidió en forma unilateral incrementar el precio del gasoil subsidiado, la otra pata de la ayuda nacional. El litro, que costaba 5,18 pesos, se fue en 2017 a 8,36 pesos.

“Ese aumento del 60 por ciento nos genera un rojo de 1,8 millones de pesos al mes. Es como si perdiéramos el subsidio al gasoil en uno de los 12 meses del año”, comparó el empresario.

La molestia que campea entre las prestatarias es que ese cambio se dio pocos días después de que el sector abrochara la nueva tarifa para la ciudad de Córdoba, que en diciembre fue fijada en 12,50 pesos. Por eso ahora alzan nuevamente la voz para pedir “previsibilidad” en el manejo de sus costos e ingresos.

Si bien el gasoil que reciben a precio subsidiado sigue estando casi a la mitad que el que se vende al público (cuesta unos 17 pesos por litro), cuando se empiezan a mover las fichas de la planilla de costos, se activa un juego de presiones conocido para lograr compensaciones

La paritaria de UTA que se avecina marcará el nuevo escenario, según sea acompañada o no con subsidios de la Nación.

Mestre y Fein, por la paridad en subsidios. Hace un mes, los intendentes Ramón Mestre (Córdoba) y Mónica Fein (Santa Fe) avisaron que pelearán para que las dos ciudades reciban los mismos subsidios al transporte que Buenos Aires.

 

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