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Aseguran que la situación del Transporte Urbano de Pasajeros es preocupante en todo el país

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Un empresario del sector recalcó que el gobierno nacional quebró el sistema de colectivos urbanos, aclaró que el aporte anunciado por el ministro Dietrich es solo por este año y entiende que los estudiantes deberían abonar una parte del pasaje. Valoró el esfuerzo de la Municipalidad de Bariloche y de la Provincia de Río Negro por mantener económicamente el servicio. La situación, provincia por provincia.

El Cordillerano dialogó con José Cano, uno de los principales referentes de la FATAP (Federación Argentina de Transportadores de Automotor de Pasajeros), quien señaló que “la única forma de prestar el servicio hoy en día, es que los gobiernos -ya sea provinciales o municipales- compensen la tarifa, porque en caso contrario, en municipios como Bariloche el boleto saldría 47 o 49 pesos el pasaje mínimo”.

Entiende que si no compensan los subsidios quitados por el gobierno nacional, el pasajero debería pagar la diferencia y sería imposible. “Quién va a pagar eso, con la crisis que hay el pasajero no puede abonar un costo tan alto”, expresó.

Hace un par de semanas, el gremio de los trabajadores decidió parar en casi todo el interior del país, salvo 42 municipios, porque reclama cinco mil pesos de aumento correspondientes a los salarios de 2018. Finalmente, se acordó y se van a pagar en dos veces y desde este mes, una suma de 2.300 pesos empezará a ser remunerativa.

“Bariloche en estos momentos no está mal y hay que decirlo. La provincia y el municipio compensaron la quita de los subsidios en un gran esfuerzo. Es la única forma de mantener el servicio”, evaluó Cano. Y coincidió con el análisis del intendente Gustavo Gennuso de que fue “un golpe de knock out” la decisión de Mauricio Macri y que eso generó la quiebra de muchísimas empresas.

En tal sentido, el representante de FATAP comentó que en 2017 se vendieron 22 mil colectivos cero kilómetros en todo el país, pero que el año pasado esa cifra bajó a solo 2.500 micros y que en lo que va de 2019, solo se comercializaron 120 unidades.

“Metalpar quebró con el despido de más de 600 trabajadores, pero no fueron solo ellos. También quebraron otras empresas carroceras como Italbus que tiene 100 empleados, La Favorita despidió a la mitad. Se dice lo que sucede con las grandes empresas, pero no con las chicas. Corwin es otra que también está muy golpeada, pero tiene pocos empleados. Como está la situación, ya ni se carrozan, ni se reparan colectivos”, graficó Cano.

Dietrich alejado de la realidad

Según explicó, desde que se anunció la noticia a mediados de 2018, la FATAP le hizo innumerables reclamos al gobierno nacional: “les dijimos que no pueden destruir un sistema que ha estado 16 años funcionando de una forma”.

Resaltó que el gobierno anterior había reajustado diferentes normas: de rendición, con auditorías internas, a partir de “la famosa” resolución 939, donde se hacían controles efectivos colocando un GPS a cada una de las unidades y se había logrado eficiencia en el control y se perfeccionó el sistema.

“Pero el gobierno nacional nos dijo que el 1º de enero apagaban todas las computadoras y que no tenían más nada que ver con el transporte del interior del país. Eso nos dijo el ministro de Transporte, Guillermo Dietrich; y las provincias, que se arreglen. Y así lo hicieron. Ahora, ni las provincias ni las empresas están en condiciones de pagar los aumentos salariales”, lamentó.

“El Transporte Urbano de Pasajeros de todo el país está muy complicado, como pasó con las empresas de larga distancia en su momento. Flecha Bus se convocó, ERSA también. A las empresas no le cierran los números”, describió.

Además, se mostró muy molesto con el ministro Dietrich. “Él dice que la Nación ahora no tiene nada que ver, que son problemas provinciales. Estamos en una disyuntiva donde nadie se hace cargo del problema, porque las provincias no tienen más dinero. En abril vienen las paritarias con un 35% de aumento, otro problema más. Menos de un 30% no van a aceptar, con una cláusula gatillo y volvemos al conflicto”, detalló José Cano.

Y aclaró que el subsidio del gobierno nacional (que en Bariloche es de poco más de 30 millones de pesos anuales) se otorgará solo por este año. “Dietrich te dice que está todo bien, que todo está solucionado y no es así, está muy alejado de la realidad”, remarcó.

Cómo está Bariloche

Con respecto a la situación actual de Bariloche, el empresario sostuvo que “si el intendente Gustavo Gennuso sigue ayudando para que el boleto no se dispare, va a poder tener el servicio. Hasta ahora lo está haciendo con mucho sacrificio. Gennuso ha entendido el problema, que si no compensa la tarifa no habrá transporte y los costos son muy elevados. Si los gobiernos no compensan los subsidios, la gente no va a poder viajar. A 50 pesos en Bariloche, ¿cuántos podrían viajar?”, se preguntó.

Y recordó una discusión de vieja data: el boleto estudiantil gratuito. “Los estudiantes barilochenses no pagan y así, van unidades llenas con gente que no abona. Si pagaran, sería un paliativo importante, de un dinero que entraría. Así como está la situación, el pasajero abona el pasaje que otro no paga y es injusto, pero alguien lo tiene que pagar”. Catalogó esta metodología como “una gran equivocación” y consideró que si los estudiantes abonasen la mitad de la tarifa, o parte de ella, el precio del boleto sería un tanto menor.

En tal sentido, mencionó que hay provincias que llevan gratis a este segmento de pasajeros, pero que los gobiernos le pagan por ese concepto a las compañías del transporte.

Cuanto reciben otras provincias

Cano describió la situación de diferentes provincias del país y de los subsidios que cada una obtiene de los gobiernos provinciales o en algunos casos del nacional. En tal sentido, destacó que Chubut recibe $4,1 millones, San Juan $204 millones más atributos, la ciudad de Santa Fe $117 millones.

En Córdoba, la Provincia aporta $102,6 millones y la Nación una suma equivalente, por lo que según el referente de FATAP “es la mejor de todo el país en materia de subsidios, ya que cobran los subsidios que representan todo el gasto corriente de una empresa, esta todo contemplado y por eso baja la tarifa”.

La Pampa no recibe subsidios, tenía un boleto a 11 pesos en Santa Rosa y la firma prestataria del servicio ya anuncio que lo abandona. El caso de Entre Ríos es similar y aun peor, ya que tampoco recibe aportes de dinero y por eso, las dos compañías de transporte urbano -Mariano Moreno y ERSA- culminaron sus servicios a fin de marzo. Es que al igual que Santiago del Estero, Formosa y Chaco, no firmaron acuerdos con Nación y no aceptan el traspaso.

El caso de Santiago del Estero es acuciante. Allí trabajaba la empresa ERSA con 250 micros y tras la decisión del presidente Mauricio Macri se retiró. El gobernador aumentó la tarifa un 100%, llevándola de los 9 a los 18 pesos y permitió poner colectivos modelo 2004 y ahora el servicio se presta solo con 100 vehículos, menos de la mitad, por lo que dista de ser bueno y con rodados antiguos.

En Santa Cruz tampoco compensan la quita nacional y la situación es dramática, igual que en Jujuy. La antítesis es Neuquén, donde el gobierno provincial arregló con todos los municipios y compensó la quita, al igual que Mendoza y Santa Fe. Salta tampoco tiene problemas porque la mitad del servicio es pública y la otra mitad es privada. Mientras que el gobierno de San Luis empezó a dar 35 millones mensuales al sistema, y las prestatarias están exentas del pago de ingresos brutos y de las patentes de las unidades.

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